Señoras gordinflonas juguetean en sus ventanas y se sienten vivas entre sábanas blancas; las saludo, y ellas sonríen. Voy caminando por estas calles con puertas llenas de recuerdos, bisagras que se quejan... Grupos de niños van cantando y recogiendo flores a su camino; hay alegría en el aire y ella abarca ahora cada espacio de mi ser, y consquillea cada rinconcito de mi cuerpo. Me he levantado dispuesta a buscar por estas calles los recuerdos que el presente me ha hecho olvidar, pues fue aquí donde los perdí y sé que se han quedado dormidos entre el piedrín de estas calles, entre cada sonrisa, entre cada caricia, entre cada palabra... Todo se ha quedado aquí. Y hoy estoy lista para (re)encontrarme con mi pasado, pues siento la leve necesidad de viajar en las huellas, ésas que quedaron por estas calles.