Decidí levantarme. Ese día pensé que había amanecido para seguir siendo feliz, sin olvidar nada; me sentía poderosa. Abrí las ventanas y tomé aire puro, bebí café y salí. Bailaba entre las rosas, con fuerza. Era besada por los rayos del sol. Seguí bailando. Bailaba, bailaba, bilaba... bailaba... baila... Entonces tropecé y caí. Había caído a las raíces de una rosa. La contemplé por un rato, y era hermosa. Blanco y rojo y dulce...
Recuerdo que agarré una piedra y, lo pensé por última vez antes de hacerlo, entonces la maté. Maté otra, otra, otra, otra y otra... Sentía alivio, y estaba segura que no era yo. Me paré temblando y desconcertada ví mi jardín destruido. Me sentía mal ya que las había matado, y a todas. Todo eso era un campo de batalla. Corrí y lloré. A los días, con el dolor en las manos, las recojí ya secas y sembré más... Hoy es el día en que en mi jardín no florece nada, y me duele. De vez en cuando mato alguna rosa, voy y siembro cuatro, pero aún así mi jardín continúa vacío.
me gusto la partecita de "besada por los rayos del sol.."
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