Entré en la habitación, y recuerdo que tu perfume mataba, me quemaba la garganta y el corazón. Estabas sentado frente a la ventana, en un sillón de cuero, y no decías nada, sólo intercambiábamos miradas. Podría haber apostado a que querías comerme con el pensamiento, yo sólo a besos. Las ansias tenían forma de cuerpos, que bailaban frente a nosotros, bailaban en silencio. Fumabas un cigarrillo, era exactamente como me gustaba verte. Te veías fuerte, y sé que te gustaba verme así también. Era una inmensa libertad de deseos, y la noche era su consecuencia. Estamos aquí frente a la ventana nuevamente, viendo a ese montón de personas que creen saber lo que quieren. Y así, por lo menos, nosotros sabemos lo que queremos, sabíamos, o pretendíamos saber, que queríamos el corazón del otro.

Ok, con respecto a la entrada anterior....YO TAMBIEN TENGO UN MONSTRUO! hahaha con la diferencia que yo, pues....yo siempre he sido una nenita; una de esas que se raspa a cada rato y necesita de una curita nueva cada dia. Y mi monstruo...pues, el anda detras de otra princesa :(
ResponderEliminarhahahahah y con respecto a esta entrada....¿Por que se llama capitulo 23? es acaso lo que creo que es? hahaha si lo es, permiteme gritar de la felicidad...
AAAAAAAAAAAAAHHH¡
hahahahahha listo :D
un beso querida mafer! espero q tengas un increible finde, nos vemos el lunes!
att
withney
soul-llittlecorner.blogspot.com