8:46 p.m. Estoy a no mucho de celebrar mi cumpleaños- Siempre he sido muy egocéntrica respecto a mi cumpleaños, pero este año las cosas varían un poco. Crecés, y sientes como un pastel y un abrazo te llenan completamente, y es que así es. Siento cómo las cosas han cambiado. No diré y hablaré de mis años, porque si a penas tengo, me dicen que soy una mujer atrapada en el cuerpo de una niña. No les corrijo ni les aplaudo lo que dicen, ya que cada persona tiene diferentes pensamientos. Pero uno mismo toma un tiempo y retrocede un año atrás y dice: “¡Wow! Cómo han cambiado las cosas” Y sí, ¡Wow! Lo digo porque entre el huracán que vivo, pasa que mañana celebro otro año más de vida. Aunque creo que deja de ser un “¡Wow!”, y se vuelve en un “¡Puta! Cómo pasa el tiempo”- Sé qué hay muchísimos errores por cometer, y por lo tanto, muchísimo por aprender. Les soy sincera, no sé ni siquiera a qué quiero llegar escribiendo esto. Sé que agradezco a Dios por otro año de vida, si es que no me muero a las 12:00 a.m. :P- Creo que escribo más por decirme feliz cumpleaños, y sí, piensan rápido que uno tan forever alone, pero no, es el chance de desearse uno mismo lo mejor, que los años que vayan a ser, sea cada uno llego de gozo y vida. Y es que, muchá, es el día de uno, ¡puuuues! Es para disfrutarlo en grande, porque por lo menos, a mí me gusta mi cumpleaños. Es como celebrar año nuevo, digamos; un año nuevo para mí. Recuerdo que mi mamá me dijo hace unos días, “Voy a darte un pastel y tus regalos, no sé, probablemente a fin de mes”- Me importaron un comino los regalos, lo mejor fue haber compartido mi pastel favorito y una pequeña refacción con mis seres queridos; hermoso fue verles compartiendo conmigo, celebrándome la vida, un año más: Eso fue todo para mí. Y eso voy, eso aprendí, que mi mayor regalo era pasar tiempo con mi familia, reírnos un tiempo, y qué les digo de mi papá, si tenía rato de no verlo y lo mejor fue verlo presente ese día.
Hoy en la mañana, se rompió un cadena que me había regalado un amigo de mi mamá, preciosa por cierto, sobrevivió el pequeño muñeco que colgaba de él. Mjm, sí, es lo que les digo, los regalos se rompen o se olvidan, pues no son para siempre, en cambio, los años, son por siempre, y lo que se vive y se aprende de ellos es lo mejor. Ahora, Dios me dio un regalito, hace dieciséis años, uno muy grande, que me ha durado todo este tiempo, se ha mantenido intacto, y ese regalo es mi familia. Todo lo material que me den, ya es un plus.
No es cosa de obligar a alguien a darte algo por tu cumpleaños, los detalles o regalos salen del corazón, lo que quiera darte quien quiera que sea, es perfecto.
Mi reflexión del día de mi cumpleaños, podríamos decirle a esto. Sé que hay muchas personas que harán de este día algo muy especial, y de antemano, les agradezco mucho.
Enorme abrazo para todos, y una sonrisa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario